Carta de Lectores

El Chaltén Santa Cruz, 24 de diciembre de 2015

¿Y con la Ley qué hacemos?

Pocas cosas han sido tan oscuras para Latinoamérica como el Neoliberalismo. Supongo que por eso nos puso tan felices ver al hermano Evo Morales en la Casa Rosada acompañar a Cristina Fernández de Kirchner en su último día de presidencia. Con el corazón roto supimos que estaba allí, como nosotros, dando el último aliento de resistencia y rebeldía para superar el trauma de comprender que la Derecha había llegado al poder en nuestra América de la mano de la Democracia.

En aquella Plaza de Mayo una de las mujeres puso en su remera “los peronistas serán kirchneristas o no serán nada”. Hace poco me escuché decir que los peronistas ante todo defendemos la Democracia. No sólo nos han secuestrado al líder, sino que también nos prohibieron palabras, elecciones y hemos sido tildados de incorregibles, pero una y otra vez luchamos por los Derechos y respetamos el voto de las mayorías.

Mientras tanto pueden pasar mil cosas en la historia contemporánea, pero hay algunas que trazan hilos de Ariadna. Papel Prensa es uno de ellos y no es curioso que pocos conozcan su historia, tan latente en nuestros días.

Cuenta la agencia Telam en su nota del 21 de abril de 2015 “Un informe revela el pacto entre Videla, Clarín y La Nación para quedarse con Papel Prensa”, que durante el ejercicio del poder en el golpe cívico militar, Jorge Rafael Videla convocó a una conferencia de prensa el 19 de abril de 1977 “para informar sobre el accionar del gobierno militar contra la “subversión”. Allí blanqueó que seis integrantes de la familia Graiver estaban detenidos desde hacía varios meses e informó que ese mismo día los pasarían a disposición del Poder Ejecutivo Nacional.

Esa misma mañana, la Junta Militar firmó una resolución que blanqueó la detención ilegal de seis integrantes del grupo Graiver y les incautó casi todos sus bienes.

Por la noche, representantes de los diarios Clarín, La Nación y La Razón depositaron en una escribanía el 98% del saldo restante para apropiarse de Papel Prensa. El pacto entre Clarín, La Nación y la dictadura estaba sellado.” Actualmente está en marcha una causa para determinar si existieron delitos de lesa humanidad en el proceso de venta de acciones de esa empresa. El caso está en manos del juez federal de primera instancia, Julián Ercolini desde 2010.

Hoy es 24 de diciembre de 2015, rige en la Argentina un asueto administrativo y muchos trabajadores del Estado estamos en nuestras casas porque mañana es Navidad. Sin embargo hoy desalojaron el edificio de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), por orden del el juez federal, Julián Ercolini. El titular de la AFSCA, Martín Sabbatella señaló que esto “está suspendiendo la vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que fue sancionada por el Congreso nacional y declarada constitucional por la Corte Suprema de Justicia”.

También afirmó que “ante un decreto que entendimos ilegal planteamos un hábeas corpus preventivo para garantizar que los trabajadores y trabajadoras puedan cumplir sus funciones y también (se presentó un) amparo porque no es un área más del Poder Ejecutivo, hay mecanismos de remoción para que las autoridades del organismo no estén a tiro de decreto. Este gobierno ha sido elegido democráticamente, pero esto es una actitud de gobierno de facto y esperamos que el Poder Judicial dé una respuesta porque aún no se han resuelto ni el hábeas corpus ni el amparo.”

Recordemos que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue elaborada por decenas de organizaciones sociales, comunicadores y periodistas desde 1983. Se debatió finalmente en 2009 en el Congreso luego de que la entonces Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner se pusiera el proyecto al hombro. La ley reemplazó un infame decreto de radiodifusión escrito por la dictadura cívico militar. Su aplicación permitió la notable generación de productos locales y regionales, generó cientos de puestos de trabajo y la visibilización de la realidad de toda la Argentina, ya que antes sólo se reflejaba la vida citadina de Buenos Aires. Esto hizo posible pensar y hacer posible una comunicación Federal.

Asimismo, fue muy resistida por las empresas periodísticas, esto es educativo ya que podemos dar cuenta de que el Grupo Clarín tiene tanto poder que hasta le cambió el nombre por el de “Ley de Medios K”, da cuenta así de la necesidad de la existencia y puesta en vigencia de la Ley. Los medios de comunicación generan sentido común, es innegable, llegan a una parte importante de la población y deciden los temas del día. Conocer este hecho es de vital importancia para comprender la magnitud de la batalla entablada hace años y que esta tarde tiene un nuevo capítulo judicial.

A todos nos atraviesa la historia de maneras distintas. A quienes entendemos que tenemos derechos inalienables como la Libertad de Expresión se nos rompe el corazón al ver esta seguidilla de hechos que no hacen otra cosa que recordarnos el pasado. Nos obliga a comprender que nos toca estar siempre de un mismo lado, por lo general el de los perdedores. Pero con la firme convicción de que la Ley es la Ley y hay que cumplirla.

La noche Neoliberal se ciñe nuevamente sobre nosotros. Viene con los mismos rostros sanguinarios de antes y con otros nuevos. Llega con balas de goma y globos de colores, pero con el olor a rancio de decretos y de amigos sumisos del poder.

Hoy no nos llamamos a silencio, quizás nos sabemos perdedores, pero creemos firmemente en la Democracia y en la defensa de los Derechos Adquiridos. Conocer los nombres es una de las puntas del ovillo, no los olvidemos Magneto, Escribano, Videla, Ercolini. No es casual que sus apellidos retumben en las rancias esquinas de los edificios de tribunales.

El Chaltén Santa Cruz, 24 de diciembre de 2015

Licenciada en Comunicación Social,

Andrea Susana Torres

DNI 30080267.

Ver también

No pudo realizarse la XVI Sesión Ordinaria en el H.C.D. para la Jura del Intendente Mirvois

Con la presencia del Presidente del Honorable Concejo Deliberante de El Chalten, Concejal Andrés Zella …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *